Dom Pérignon Rosé Vintage

460,00 €

Recomendamos Dom Pérignon Rosé porque traspasa las fronteras del vino para convertirse en una experiencia sensorial legendaria que todo amante de la alta sumillería debería vivir al menos una vez en la vida. Es un champagne con «alma de tinto», que cautiva por el contraste magistral entre su imponente madurez frutal, sus notas ahumadas y una frescura crujiente que se mantiene intacta con el paso de los años. Es la recomendación definitiva para los momentos más solemnes, un icono de prestigio indiscutible que garantiza un brindis verdaderamente inolvidable.

Descripción

Dom Pérignon Rosé Vintage es una de las cumbres mundiales de la enología y la encarnación absoluta del lujo y la exclusividad en el mundo del champagne. Elaborado únicamente en las añadas excepcionales, este rosado de culto es un tributo sublime a la variedad Pinot Noir. Su creación es un auténtico desafío enológico: capturar la fuerza indómita y el color vibrante de la uva tinta para fundirlos en una armonía perfecta con la finura de la Chardonnay. Tras un letargo casi místico de casi una década en la profunda oscuridad de las bodegas de Épernay, este champagne emerge como una obra de arte deslumbrante, carnal, magnética y dotada de una complejidad inalcanzable.

Información adicional

Bodega

Champagne Dom Pérignon

Uva

Pinot Noir y Chardonnay (procedentes exclusivamente de viñedos Grand Cru y del mítico Premier Cru de Hautvillers)

D.O.

A.O.C. Champagne (Francia)

Nota de cata

👀 Fase Visual: Color rosa profundo y magnético, con seductores destellos cobrizos y ambarinos. Presenta una burbuja extraordinariamente fina, persistente y viva, que asciende formando un rosario perfecto de elegancia infinita.

👃 Fase Olfativa: Nariz asombrosa, radiante y de una complejidad cambiante. Comienza con un estallido de frutas rojas silvestres maduras (frambuesas, fresas del bosque) y notas de naranja sanguina. Rápidamente da paso a matices terciarios sublimes: cacao amargo, pan de jengibre, higos secos, sutiles toques ahumados, turba y un fondo mineral calizo de una pureza sobrecogedora.

👄 Fase Gustativa: En boca es donde despliega toda su majestuosidad. La entrada es amplia, táctil y de una carnosidad impresionante. El paso por el paladar es sedoso, envolvente y estructurado, guiado por una tensión y una acidez vibrante que sostienen el vino de forma magistral. El final es rotundo, larguísimo, con una persistencia salina, mineral y un postgusto de especias dulces que perdura minutos en el recuerdo.

Maridaje

Su enorme estructura y carácter le permiten brillar con la alta gastronomía de todo el mundo: es el compañero perfecto para el caviar premium, el jamón ibérico de bellota de gran reserva, el pichón o pato asado, el tataki de atún rojo bluefin o platos sofisticados de la cocina tradicional japonesa con sutiles toques especiados.